Quienes Somos
Somos un grupo de personas sencillas, radicadas en Australia.
Llegamos desde Hispanoamérica y la madre patria España,
fusionados por los mismos ideales e identificados por una
misma lengua, costumbres y tradiciones, saturados de historia
pasada, presente y futura, y colmados de amor y orgullo patriótico..
Pero primordialmente nos une una gran pasión por la
Literatura.
Al partir de nuestras tierras trajimos nuestros efectos personales
y otros valores y en nuestra mente y corazón, un caudal
de sentimientos, los que luego se convirtieron en un torrente
poético. Bajo el abrigo Australiano nos encontramos
y formamos lo que es hoy el GRUPO LITERARIO PALABRAS,
el cual se ha proyectado a nuestra comunidad y ha dado satisfacción
a cada uno de sus miembros por 10 años.
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Pasos con huellas: Norma Ábrego
(In Memoriam)
Salvadoreña, rostro infantil y bonito, sonrisa tímida, andar reposado, y un corazón enorme ansioso de comprensión y de cariño, Norma Ábrego dejó huellas profundas en mi vida.
Nos conocimos en el Grupo Palabras, al cual pertenecíamos las dos, y nos hicimos amigas al instante. Gran prosista, poseía el don de manejar la lengua con facilidad y arte; no obstante, y a pesar de lo bien que escribía, pulía y repulía sus cuentos hasta darles un brillo de perfección sin igual.
Nos sentábamos juntas y charlábamos bajito cambiando impresiones sobre literatura, sobre sus cuentos y relatos --generalmente de base autobiográfica--, en ocasiones con un toque de humor, pero casi siempre románticos, a los que a veces daba un viraje surrealista, otra de sus habilidades, que los convertía en literatura de estilo profesional; nuestra conversación con el tiempo se hizo confidencial, y así fui conociendo su vida, imaginándola de niña y de adolescente, viviendo con ella sus anhelos, y proyectos, y sus primeros e inocentes amores, que en cierto modo me recordaban los míos propios. Por su apellido la comparaba al Viento del Sur, que nos llega de África trayendo lluvias, pues tenía el poder de refrescar mi espíritu cuando estaba agitado; no obstante, y a pesar de estar segura de que (por un tiempo), fui su mejor amiga, sé que Norma tenía su propio castillo con moradas secretas en las que nadie había penetrado nunca, ni nunca penetraría. Norma fue una de las razones por las que yo disfrutaba y crecía yendo al Grupo Palabras.
Norma dejó el Grupo hace cinco años, aunque fue a visitarnos en algunas ocasiones, por causas de una operación en las dos rodillas que la impedía caminar; más tarde se trasladó con su hijo a Darwin, en busca del sol y la tranquilidad lejos de la ruidosa ciudad de Sydney. No sé si llegó a encontrarlos. Quizás no llegó a lograrlo, y se fue a buscarlos más allá del Ocaso… O quizás los encontró y, por miedo a perderlos, quiso partir con ellos en el alma al lugar donde todo es permanente.
Norma es ahora una de mis amigas ausente, a las que nunca olvido y sigo queriendo a pesar de la infinita distancia. Su muerte me ha herido profundamente, creando un doloroso vacío parecido a la tristeza de una muerte lenta. Pero sé por experiencia que en el mundo del espíritu no hay despedidas, solamente encuentros…
Mari Paz Ovidi |